Ser objeto ser sujeto

Ser objeto ser sujeto

Medito:
El objeto lo es,
aunque no sea observado,
pues su esencia es ser.

El sujeto sin objeto
no es más que objeto en sí,
pues su esencia es observar.
De entonces, que no vive si no observa,
y el no vivir es sólo ser objeto.

El objeto es un espejo en
el que el sujeto se refleja
y ese reflejarse es interacción.
Antes de contar el tiempo
sujeto percibe al objeto,
y objeto se siente observado:
¿Sería amor?

Objeto observado:
¿Sería, como el polvo, enamorado?

Antes de contar el tiempo
sujeto ha extendido su red.
Y su red era interacción,
y ahora son tres.
Tres ausencias,
porque, sin la presencia,
ninguno es.

Pendientes unos de otros
ni objetos primigenios,
ni objetos subjetivables,
se manifiestan.

Sólo cuando el temblor
de la presencia interacciona,
todos aparecen en la escena,
todos menos el tiempo,
que en “ahora” está ausente.
Tal vez porque no era necesario.
Al fin sólo era una probabilidad.